Grand Egyptian Museum

ACCIONA Cultura ha sido responsable del desarrollo técnico, la fabricación e instalación de elementos museográficos y arquitectónicos a medida en varias zonas clave del nuevo Grand Egyptian Museum (GEM), ubicado a tan solo dos kilómetros de las pirámides de Guiza.

Concebido como el mayor museo arqueológico del mundo, el GEM alberga más de 45.000 piezas — 25.000 de ellas nunca antes expuestas— y narra la historia del Antiguo Egipto desde la Prehistoria hasta la época grecorromana.

Nuestro alcance incluyó la intervención en cuatro espacios principales del museo:

  • Galería de Tutankhamón: ubicada en la tercera planta, cuenta con una instalación interpretativa sobre la genealogía del faraón, así como la Cámara de la Máscara, que exhibe la icónica Máscara Dorada y otras piezas clave del ajuar funerario. Se diseñaron y fabricaron estructuras expositivas personalizadas y elementos escenográficos con altos estándares de conservación y narrativa. Se ha realizado un escaneo tridimensional de la cámara funeraria exterior de Tutankamón, para obtener un modelo digital exacto.

  • Gran Escalera y Atrio: se ejecutaron los trabajos de fit-out e integración museográfica en ambos espacios, incluyendo diseño arquitectónico, iluminación técnica y escenografía, además de la instalación de esculturas monumentales y elementos gráficos que acompañan el recorrido de los visitantes.

  • Museo Infantil: se implementaron soluciones educativas innovadoras a través de mesas interactivas, vitrinas adaptadas y marcos expositivos a medida para facilitar el aprendizaje participativo entre los más pequeños.

Además, en todas las zonas se incorporaron modelos 3D y recursos táctiles para garantizar la accesibilidad de personas con discapacidad visual, siguiendo los principios de diseño universal. Este compromiso con la inclusividad amplifica la dimensión pedagógica y social del museo.

Dar vida a la historia: nuestro trabajo en la exposición permanente del Gran Museo Egipcio






El 22 de octubre un rayo de sol bañó el rostro de Ramsés II para celebrar el día de su nacimiento, tal como lleva sucediendo en el santuario de Abu Simbel, construido en su honor, desde hace más de tres milenios. El antiguo faraón sigue reinando después de todo ese tiempo, aunque ahora lo hace en el centro del majestuoso vestíbulo del Gran Museo Egipcio (GEM). El secreto de esa alineación astronómica, que tan crucial fue en la construcción de los monumentos del antiguo Egipto, reside en la fachada de la entrada principal.

Allí se congregan los nombres de cada faraón como una multitud silenciosa. Cada baldosa recoge un cartucho real, así se conoce el diseño ovalado que los enmarca a través de las dinastías. Sin embargo, hay una excepción: una abertura solitaria interrumpe el registro. Ese es el conducto por el que el sol se adentra en el GEM el 22 de febrero y el 22 de octubre —los días de la coronación y el cumpleaños de Ramsés II, respectivamente— y bendice con su luz la colosal estatua de más de ochenta toneladas. El resto del año, en un humilde segundo lugar tras el astro rey,

“es ACCIONA Cultura quien se encarga de iluminar al faraón y el Gran Vestíbulo donde se aloja.”

La iluminación de la colosal estatua de Ramsés II y el Gran Vestíbulo fue uno de nuestros cometidos en el proyecto.

Esa es una de las maneras en las que hemos contribuido a hacer realidad un museo arqueológico (el mayor de su clase en el mundo) destinado a hacer historia. Desde la iluminación del Gran Vestíbulo a la confección de las pequeñas figuras creadas con impresión 3D para ser palpadas por los visitantes y la fabricación e instalación de las estructuras de la galería dedicada al faraón Tutankamón,

hemos tenido la oportunidad de hacer realidad el sueño de un espacio donde habita el orgullo histórico de un pueblo.

El Gran Vestíbulo conduce a la Gran Escalinata donde se suceden las esculturas de los faraones que han protagonizado la historia de Egipto y que también hemos iluminado.

Permite que hoy, a través de este reportaje, te guiemos por nuestro trabajo en el Gran Museo Egipcio (GEM) que ya acoge a los visitantes tras más de veinte años desde que comenzara su construcción.

Bajo el cielo de Tutankamón

“Cosas maravillosas” cuentan que respondió el arqueólogo Howard Carter al salir de la tumba recién descubierta del joven faraón Tutankamón cuando le preguntaron por el interior. Y es probable que los visitantes de la sala que le dedica el GEM exclamen algo parecido: allí se custodian los miles de artefactos descubiertos por Carter en esa sepultura, incluyendo su icónica máscara mortuoria. Por encima de ellos

sobrevuela el techo de nubes, una estructura de ciento sesenta metros de largo que hemos fabricado con una malla de bronce.

El techo de nubes, con ciento sesenta metros de piezas de malla de bronce engarzadas que fabricamos e instalamos, saluda a los artefactos de la tumba de Tutankamón.

Parte de nuestra labor consistió en producir las piezas en ese material que remite al arte y la historia de Egipto y que, debido a las necesidades logísticas, tuvimos que instalar con poleas diseñadas para la ocasión cuando las vitrinas de la colección y los artefactos se habían colocado ya in situ. Una labor de exquisita precisión y respeto a un legado de un valor incalculable. Sin duda,

la conciencia de que nuestro trabajo preside la cámara de la máscara de Tutankamón, la mayor joya del museo, ha sido uno de los aspectos más gratificantes del proceso.

Cubiertas las alturas, llegaba el momento de convocar a los guardianes que custodiarían la colección desde los laterales. Para ello, fabricamos una serie de paneles de acero revestidos de bronce que, con una altura de seis metros, darían abrigo solemne a sus tesoros. Por su parte, los paneles negros informativos, que imprimimos con una delicada tela de seda, serían los responsables de guiar el camino a los visitantes.

Colocar con precisión cada panel de acero, que pesa cientos de kilos, fue otro de esos momentos en los que se detuvo el tiempo.

Pero, si el bronce que techa la sala y los artefactos que contiene nos remiten a una historia milenaria, el panel de cristal inteligente que se vuelve opaco al proyectar el escaneado 3D de la tumba nos habla de las posibilidades tecnológicas para plasmarla. De pronto, se invoca digitalmente el lugar de descanso original del faraón durante milenios. Gracias a nuestra labor, los visitantes pueden meterse en la piel de Carter cuando presenció aquellas cosas maravillosas por primera vez, ahora en una experiencia inmersiva.

En la misma sala, ACCIONA Cultura levantó una serie de paneles de acero de alta resistencia y gran peso que rodean las vitrinas con el tesoro faraónico como guardianes del ayer.

Del granito al píxel

El faraón Akenatón, padre de Tutankamón, fundó su culto monoteísta tras una revelación del astro solar: el único dios sería el Sol. Muchas de sus representaciones muestran los rayos solares proyectándose sobre él. Casi tres mil quinientos años después, una nube de rayos benignos hizo un barrido sobre las galerías del GEM y los artefactos de su hijo: se trataba de nuestros escáneres de luz estructurada.

Era el momento de llevar la última tecnología hasta la historia más remota. Nuestros especialistas, valiéndose de sistemas láser portátiles de alta definición para los artefactos más pequeños del ajuar funerario de Tutankamón y de equipos más voluminosos —con un alcance de decenas de metros—, para las estatuas de gran tamaño, dedicaron cuatro días a escanear decenas de piezas con una finalidad muy especial.

Tocar con las manos

Acercar la historia, la cultura y el arte a todo el mundo sin distinción es una de las grandes premisas del GEM, que contó con nosotros para reforzar su accesibilidad.

Así, el trabajo de escaneado que se llevó a cabo con decenas de artefactos ha permitido materializar otro concepto de museo. Un enfoque que, gracias a la impresión 3D, saca los artefactos de las vitrinas y pedestales y los pone en manos de los visitantes con problemas de visión.

Utilizamos varios tipos de escáner de luz estructurada para obtener réplicas exactas de artefactos de tamaño reducido y grandes estatuas.

Así,

las galerías del museo ofrecen la posibilidad de palpar las principales réplicas de esas figuras creadas por ACCIONA Cultura y colocadas en mesas de accesibilidad,

que también hemos creado en verdi ghazal, una piedra natural procedente de canteras egipcias. Las réplicas se sitúan junto a los originales, desde esculturas de faraones a la máscara de Tutankamón.

Y esta tecnología no solo tiene aplicaciones en el campo de la accesibilidad, sino que también ha posibilitado la creación de una réplica a tamaño real en bronce de la cabeza de Tutankamón, que encargamos a un estudio británico, a partir del escaneado y reconstrucción de su momia, y producir las figuras y vasijas educativas que se emplean en la mesa de momificación del Museo de los Niños o la maqueta a escala del Valle de los Reyes. O, ya en otros proyectos, la impresión 3D de piezas únicas de gran tamaño y la consulta de modelos digitales de alta definición online que aseguran, además, la pervivencia del legado.

Los modelos escaneados se utilizaron principalmente para crear modelos con impresión 3D que los acercaran de forma palpable a los visitantes con dificultades de visión.

Una ascensión por la Gran Escalinata

El Gran Vestíbulo, que acoge la estatua de Ramsés II y cuya iluminación ha sido obra de nuestro equipo, desemboca en otra de las áreas más espectaculares y significativas del GEM: la Gran Escalinata.

Allí, peldaño a peldaño, los visitantes recorren la historia de esta gran nación, desde el Egipto predinástico hasta el final del imperio. Cada rellano, como un hito en el ascenso, está ocupado por plintos con estatuas de faraones como Seti II, Ramsés III y Hatshepsut o la imponente cabeza de Akenatón que dialogan entre sí. ACCIONA Cultura también ha aplicado su experiencia en este espacio con una iluminación que reivindica el valor único de cada pieza. Además, hemos preparado una réplica de la lista de reyes que ofrece una perspectiva global de sus reinados a través de las eras.

Haciendo historia, haciendo país

Pocos días después de la inauguración del GEM una de nuestras especialistas implicadas en el proyecto hablaba del orgullo con que un taxista en El Cairo se refería al nuevo museo, la forma en que utilizaba el pronombre posesivo “nuestro”. El impacto sobre el turismo es casi incalculable: se estima que el nuevo museo recibirá cinco millones de visitas al año. Sin embargo, es mucho más difícil de cuantificar, pero no por ello menos real, el respeto a una nación que cultivará en cada visitante que se acerque a la sala de Tuntankamón o el conocimiento y la admiración que sembrará entre el público infantil que se acerque a ver, tocar y sentir los artefactos del Museo de los Niños.

La cultura es la verdadera patria de un país y nosotros tenemos el privilegio de dar forma a su expresión material en proyectos históricos como el Gran Museo Egipcio.

Proyectos relacionados